Imagina

Imagina que no existe el cielo, es fácil si lo intentas sin el infierno debajo nuestro, arriba nuestro solo el cielo. Imagina a toda la gente viviendo el hoy... Imagina que no hay países, no es difícil de hacer; nadie por quién matar o morir ni tampoco religión imagina a toda la gente viviendo la vida en paz... Puedes decir que soy un soñador pero no soy el único espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno. Imagina que no hay posesiones, quisiera saber si puedes sin necesidad de gula o hambre, una hermandad de hombres. Imagínate a toda la gente compartiendo el mundo. Puedes decir que soy un soñador pero no soy el único espero que algún día te unas a nosotros y el mundo vivirá como uno.

Jum jum jum

5/6/10

Mi identidad despistada.

Mi identidad se pierde, me la roban; la pregunta es... ¿quién soy? (o era) Soy Karen, o al menos eso me hicieron creer desde que tengo memoria. Soy Karen, o al menos eso creen los demás. En la primaria, para arreglar una discución entre enanos entre los cuales estaba yo, me hicieron creer que todos eramos iguales y valíamos por igual. ¿Eso era cierto? creo que no, si bien en la segunda parte de esa oración estoy completamente de acuerdo en la primera estoy completamente en contra.. ¿todos somos iguales? ¡NO!.. todos tenemos una identidad desarrollada de distinta manera, es como el físico.. nunca he conocido a alguien idéntico o idéntica a mí; ni los gemelos son exactamente iguales. Si bien la parte de "Todos somos diferentes, lo que nos hace ser NORMALES, mas no iguales" está clara, permitanme preguntar: ¿Cómo saber quién soy? Definitivamente nunca estuve en contra de las personas que decían que la televisión es mala, por lo contrario ahora soy una de ellas. Así es, la tele es mala, ¡mala!, ¡MALA COMO LA CARNE DE PUERCO! (¡que rica es la cochinita pibil!) Decía George Orson "Odio la televisión. La odio tanto como los cacahuates. Pero no puedo dejar de comer cacahuates". Y es algo real, la gente sabe que es perjudicial, pero ahí sigue, viéndola, amándola, creyéndola.. si, dije "creyéndola" no, no se espanten.. no pienso escrbir sobre política el día de hoy, hoy hablo de los comerciales, las novelas, todos los ejemplos que desde que aprendemos a hablar y a entender seguimos, cada uno a su estilo. ¿Un ejemplo? el que más me tiene escamada es el mío. De pequeña recuerdo que era la fan número uno de mi mamá, es fuerte, independiente, trabajadora y muy guapa. Cada vez que ella me corregía yo sentía que era más rica en cuanto a cultura corresponde y corría con la demás gente a presumir mi nuevo conocimiento. Después mi mamá no estuvo por cuestiones de trabajo y mi tía me cuidaba, me gustaba jugar con las barbies de mi prima Maria Fernanda y me gustaba estar con ella. Ahí no existía el tiempo, ni las obligaciones para mí, a veces veía la televisión.. más caricaturas que nada, casi no me llamaba la atención. Me gustaba más jugar barbies, peinarlas, vestirlas y hasta a veces descabezarlas ¡ja! En las historias que desarrollaba las barbies para mí eran princesas, personajes que sólo existían en mis fantasías de niña de 6 años. No mujeres con problemas, yo ni siquiera sabía lo que era un problema. Pero la forma de jugar de MariFer me dio a entender que las princesas no existían si no era en los cuentos de hadas, que la vida real era la de sus barbies y no la de las mías. Lejos de sentirme desilucionada, sentí esa sensación que ya había sentido antes, ahora yo no creía en princesas ni en cuentos de hadas. Las barbies eran adolescentes, y eran modernas, y tenían problemas reales. Igual que en las telenovelas, donde también te hacían creer que toda mujer debía de ser como la guapérrima protagonista. A lo que quiero llegar con este enorme post es a otra pregunta "¿Las modas falsean nuestra identidad?" Creo que en tercero de secundaria fué cuando tuve la oportunidad de madurar un poco y darme cuenta de mi entorno me convertí en quien soy ahora, me olvidé de los emos, de los dark, de los hippies, de los punks, etc. y comencé a ser yo misma, comencé a ser Karen, esa Karen que se para en el espejo cada mañana, yo. ¿Pero soy yo? ¿cómo saber si soy yo o sólo son los restos de alguien que quizo ser otra cosa o persona tiempo antes? A veces me pregunto cómo sería mi vida hasta ahora si siempre hubiera sido yo, sin importar lo que otros pensaran o hicieran, ser la que era cuando nací, sin vicios, sin modas, sin maldad ni bondad. Ni buena, ni mala... que tan sólo hubiera podido ser yo. No sé y dudo mucho que ustedes lo sepan, pero algo que me enseñó mi madre es a no preocuparme por el pasado y eso es lo que quiero hacer, a partir de ahora sólo seré yo, y poco a poco me iré conociendo sin imitarme ni imitar a otros. Ahora soy yo y espero que tú, quien quiera que seas, hagas lo mismo que yo. Olvídate de esos prejuicios, de ese recelo y esos tabús que arruinan tu auténtica vida, nunca admires de más a nadie, no olvides que las personas también influyen para desfigurar lo que eres, a veces las personas que más perfectas crees que son, no son ellas mismas, y estas son las que más podrida pueden dejar tu identidad, no esperes a tener 90 años y arrepentirte de no haber vivido siendo tú y haber vivido 90 años de tu vida aparentando ser algo que no eres, alguien que no eres. Eso es todo... Encuentra tu identidad, encuentrate a ti mismo.

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